viernes, 25 de febrero de 2011

TODOS LOS CAMINOS ME LLEVAN HACIA ÉL (X)

Cuando me desperté eran casi las 10 de la mañana, me levanté procurando no despertar a Pedro y fui hacia el guardarropa a por mi abrigo y cuando iba a salir por la puerta oí como Mario me llamaba y:
M: Lucia
L: ¿Dime?
M: ¿Ya te vas?
L: Sí, creo que ya es hora de irme a mi casa
M: Y ¿te ibas sin despedirte de mí?
L: Pensé que estabas durmiendo
M: No he podido pegar ojo
L: ¿Por qué?
M: Porque no podía quitarme de la cabeza la idea de que te iba a perder
L: ¿Por qué crees que vas a perderme?
M: Porque te he visto en brazos de Pedro, durmiendo, sonriente y solo podía pensar que ibas a volver con él
L: Ja, ja, ja. No debes preocuparte por eso, aunque todavía siento algo por él, han sido muchos años juntos, ahora solo te quiero a ti y solo quiero estar contigo
M: ¿Entonces?
L: Nos quedamos dormidos hablando, nada más que eso
M: Esta bien, no volveré a pensar en ello. De todas formas, no te vayas aún, quédate a desayunar conmigo.
L: ¿No molestaré?
M: Para nada
L: ¿Seguro?
M: Que no, pesada, quédate a desayunar
L: Vale, ¿me vas a hacer tú el desayuno?
M: Si así lo desea mi princesa
L: Sí, me encantaría
M: Sus deseos son órdenes para mí
Y nos fuimos a la cocina a desayunar juntos mientras Blanca dormía plácidamente en su habitación y Pedro lo hacía en el salón junto a la chimenea. Me preparó unas tostadas con mantequilla y mermelada y…
M: ¿Puedo preguntarte algo?
L: Sí, claro
M: ¿De qué habéis hablado Pedro y tú?
L: De todo y de nada en particular
M: No me lo quieres contar
L: Es que no hay nada que contar. Hemos recordado cosas y nos hemos puesto al día. Date cuenta que llevamos un año sin vernos
M: Vale, no importa
L: Bueno, me voy a ir ya que me quiero dar una ducha
M: Esta bien, luego te veo en la comida
L: No, hoy no como con vosotros
M: ¿Por qué?
L: Porque voy a comer algo rápido después de hacer las maletas
M: ¿Hacer las maletas? ¿qué maletas? ¿adónde vas?
L: Ay madre, que no te he dicho nada
M: ¿Qué no me has dicho qué?
L: Con todo lo que ha ocurrido estos días se me ha olvidado decirte que hoy me iba de viaje a Los Alpes a esquiar con unas compañeras de facultad
M: ¿Qué te vas de viaje? ¿cuántos días?
L: Hasta el día 7 porque el 8 empiezo las clases
M: No sé si voy a aguantar tantos días sin verte
L: Pues vas tener que aguantar como sea
M: Qué remedio. Pero en cuanto estés aquí llámame para saber que ya estás aquí
L: No te preocupes, será lo primero que haga nada más llegar a mi casa. Bueno dame un abrazo de despedida.
M: ¿No prefieres un beso?
L: Sí, pero no quiero que nos vean besándonos
M: ¿Y abrazados no te importa?
L: No, porque tan solo es un abrazo entre unos amigos
M: Venga
L: Esta bien
Y nos dimos un beso en los labios y me fui a mi casa a ducharme, hacer las maletas e irme al aeropuerto a encontrarme con mis compañeras de clase y me fui a Los Alpes unos días a esquiar.
Como le había dicho a Mario, llegué el día 7 por la tarde y pensé que tal vez podría verle así que le llamé a su teléfono de la clínica para saber lo que me decía, pero no me lo cogió y decidí llamar al teléfono general de la clínica y me dijeron que ya se había ido y como no podía llamar a su casa sin una buena excusa no podía saber nada de él. Me resigné ya que no podía hacer otra cosa y me puse a deshacer las maletas y a preparar los libros para el día siguiente.
Llegó el jueves 9 y con él comenzaban las sesiones de lectura y allí le vería pero cuando llegué no estaba y no apareció en toda la sesión. Se me hizo muy raro porque no había faltado a una sesión desde que empezó a ir. Pensé que tal vez había tenido más trabajo en la clínica y por eso no había venido, así que no me preocupé más y me fui a tomar algo con algunos compañeros del grupo.
Pasaron los días y seguía sin saber nada de él. Llegó la siguiente sesión de lectura y tampoco apareció. Me estaba preocupando ya que eran muchos días sin saber nada de él y entonces decidí que si no iba a la siguiente sesión de lectura el jueves, el viernes me presentaba en su casa con cualquier excusa tonta y así averiguar qué estaba pasando.
Llegó el jueves y no apareció así que el viernes por la tarde me presenté en su casa con la excusa de pedirles un teléfono para contactar con Pedro, pero no había nadie en la casa. Me fui a casa desolada, no sabía que pasaba, podía entender que no estuvieran ellos, pero que tampoco estuviera el servicio, no era nada normal.
Cuando volvía a mi casa, llegaba en esos momentos mi madre de trabajar y le pregunté si sabía algo de ellos y me dijo que no, que hacía unos días que no los veía pero que no sabía dónde estaban. Subí a mi habitación y me puse a pensar dónde podían estar pero no llegaba a ninguna conclusión porque si se habían ido de vacaciones, algo normal, el servicio estaría en la casa, pero el servicio no estaba en la casa, o sea, que no estaban de vacaciones, tenía que ser algo más serio, entonces se me ocurrió que podía ir a la clínica y preguntarle a su secretaria, le diría que tenía que hacer otro trabajo y que necesitaba que me ayudase el doctor.
Cuando llegué a la clínica noté algo raro, había menos gente que de costumbre. Como ya me conocía la recepcionista no me preguntó nada solo me saludo y me dijo que pasara, entre y me dirigí hacia el despacho de Mario con la esperanza de encontrarlo allí, pero no fue así, a quien me encontré fue a Sofía, su secretaria, y la pregunté por el doctor y me dijo que le habían llamado apresuradamente desde Estados Unidos para realizar unas operaciones muy delicadas junto con otros doctores y para dar unas conferencias sobre su método y luego se iba a tomar unos días de vacaciones. Entonces le pregunté que cuando volvían ya que le necesitaba para que me ayudase con unos trabajos y me dijo que no lo sabía exactamente, que le había dicho que sobre el 10 de Febrero pero que no lo sabía con exactitud. Le di las gracias y me fui más tranquila, la razón por la que no estaba el servicio era porque no iban a estar en la casa al menos un mes y les dieron vacaciones.
Me fui a casa muy decaída, tenía muchas ganas de verle y de estar con él a solas pero tenía que esperar al menos 25 días sino más y me iba a resultar muy duro porque desde que habíamos decidido estar juntos no habían pasado más de 2 días sin hablar por teléfono y ya llevaba 16 sin hacerlo y era una tortura, pero tendría que hacer lo posible para poder pasar esos 25 días sin saber nada de él y me decidí por ponerme al día con los estudios ya que pronto llegarían los exámenes parciales de Febrero y tenía que aprobarlos.
Pasaron los días y no hacía más que estudiar para no pensar en él. A mis padres le resultó muy raro que no hiciera otra cosa que estudiar en mi habitación y no hacían más que preguntarme que si me pasaba algo, porque no era normal en mí estar tanto tiempo estudiando sin parar y los tranquilice diciéndoles que los parciales ese curso eran muy duros y que tenía que hincar mucho los codos para poder aprobarlos y me dejaron tranquila pero seguía pensando en él porque tenía una foto de Mario con Pedro de cuando salíamos juntos en la mesilla y era una tortura el verla a cada momento así que decidí irme a estudiar a la biblioteca todas las tardes hasta la hora de cierre, y así solo pensaba en él por la noche.

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